El bokashi es la opción favorita de mucha gente en departamentos: cabe bajo el fregadero, casi no huele a podrido y recibe más tipos de restos que una composta tradicional. Pero se confunde con la composta, y no es exactamente lo mismo. Aquí va lo esencial, dentro de la guía de composta en un departamento
¿Qué es el bokashi?
Es un método japonés de fermentación de residuos orgánicos. En lugar de pudrirlos con oxígeno como en la composta, los guardas en un cubo hermético, los espolvoreas con salvado inoculado con microorganismos benéficos y los dejas fermentar sin aire. El resultado no es todavía composta madura sino un material fermentado, parecido a un «encurtido», que luego se entierra o se incorpora a otra composta para terminar de transformarse.
¿Qué necesito para hacer bokashi en casa?
Un cubo con tapa hermética (muchos traen una llave en la parte baja para sacar el líquido que se acumula), un puñado de salvado de bokashi —se vende ya preparado— y los restos de cocina. Un compactador o una cuchara grande sirve para apretar bien los residuos y eliminar el aire. Conviene tener dos cubos si quieres mantener el ritmo: mientras uno fermenta, el otro se va llenando.
¿Cómo se hace paso a paso?
- Pon una capa de restos de cocina picados en trozos pequeños en el fondo del cubo.
- Espolvorea una cucharada de salvado de bokashi encima (sigue las indicaciones de tu marca).
- Aprieta bien para sacar el aire y cierra la tapa.
- Repite capa por capa cada vez que añadas residuos, siempre cerrando bien.
- Cuando el cubo esté lleno, déjalo cerrado unas dos semanas para que termine de fermentar, mientras usas el segundo cubo.
- Saca el líquido cada pocos días por la llave.
¿Qué hago con el líquido que sale?
Ese líquido, a veces llamado «té de bokashi», se puede usar como fertilizante, pero siempre muy diluido: la proporción habitual que indican los fabricantes es de una parte por cada cien de agua, aunque debes seguir las instrucciones de tu marca. Puro es demasiado ácido y quema las plantas. También sirve para limpiar los desagües del fregadero. No lo guardes mucho tiempo: úsalo pronto.
¿Qué restos puedo poner en el bokashi?
La gran ventaja: acepta casi todo lo orgánico de cocina, incluidos restos cocidos, pequeñas cantidades de carne, pescado y lácteos, que se evitan en composta tradicional. Aun así, mejor limitar los líquidos y grasas abundantes, y no añadir comida claramente podrida o con moho verde y negro. Pica los restos para acelerar la fermentación.
¿Cómo sé si salió bien?
Un bokashi sano huele agridulce, como a vinagre o fruta fermentada. Es normal ver un moho blanco algodonoso: son los microorganismos trabajando. Si en cambio huele a podrido y aparecen manchas azules, verdes o negras, algo falló: casi siempre entró aire o se pasó de humedad. En ese caso, descarta ese lote.
¿Y después, qué hago con el bokashi fermentado?
Tienes dos caminos. Entiérralo en una maceta grande o en tierra del jardín, a unos quince o veinte centímetros de profundidad, y espera varias semanas antes de sembrar encima; o añádelo a una composta tradicional o a una vermicomposta. No lo uses directo como mantillo en la superficie porque atrae animales. Y si quieres complementar con otros métodos, revisa qué sí y qué no echar a la composta y cómo evitar olores y moscas
¿Bokashi o composta tradicional: cuál me conviene?
Si tienes muy poco espacio, quieres aceptar más tipos de restos y no te importa dar un paso extra al final, el bokashi es una opción muy cómoda. Si prefieres un sistema que termine solo en abono, tienes espacio ventilado y no cocinas con mucha carne o lácteos, la composta tradicional es más directa. Hay gente que usa ambos: bokashi para la cocina y composta para el jardín.
La decisión no tiene que ser definitiva. Prueba un sistema por un mes y evalúa si se adapta a tu rutina. Lo importante es separar lo orgánico y darle un destino útil.
¿Necesito algún cuidado especial con la temperatura?
El bokashi tolera bastante bien las temperaturas de interior. Evita dejarlo al sol directo, porque se calienta de más, y en climas muy fríos la fermentación se vuelve más lenta. Mantén el cubo en un sitio fresco y cerrado, lejos de fuentes de calor como la estufa.
